Seguir,
a pesar de las deudas
y las fechas vencidas,
de los cambios de horario
con falsas excusas,
de los que se buscan
y no se encuentran,
de los que llegan tarde.
Dejando
amapolas
en cada grieta
y entre las rocas.
recogiendo flores
de cementerio
en la tarde.
Escondiendo
el miedo
bajo las espinas
de las rosas
con la certeza
de saber
que debo
seguir.